Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, 28 de abril, en la Asociación Madrileña de Atención a la Dependencia (AMADE) tenemos el privilegio de contar con un artículo de Olga Cures Rivas, tesorera del Ilustre Colegio de Fisioterapeutas de Madrid (ICPFCM ) y miembro de la comisión de Geriatria del ICPFCM y de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG).

El trabajo en los centros residenciales requiere una atención centrada no solo en la persona usuaria, sino también en el bienestar de los profesionales que cuidan de ellos. Entre los principales riesgos laborales en este sector, destacan las lesiones musculoesqueléticas, especialmente de espalda, que son responsables de un alto porcentaje de bajas laborales.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) recuerda que más del 60% de los trabajadores del ámbito sanitario y sociosanitario han sufrido algún tipo de lesión musculoesquelética relacionada con su actividad. Estas lesiones no solo impactan en la salud del trabajador, sino que afectan de manera directa a la calidad asistencial que reciben los residentes.

Prevenir estas dolencias a través de la fisioterapia es fundamental para mejorar la calidad de vida de los profesionales y garantizar una atención continua y segura a nuestros mayores.

Importancia de la Fisioterapia Preventiva

La fisioterapia orientada a la prevención tiene como objetivo actuar antes de que se produzca la lesión, trabajando sobre los factores de riesgo y fortaleciendo la condición física de los profesionales. Su implantación en los centros sociosanitarios es clave para reducir el absentismo laboral, mejorar el clima laboral y favorecer una cultura de seguridad y autocuidado.

El fisioterapeuta no solo interviene cuando aparece una dolencia, sino que evalúa, planifica e implementa medidas para anticiparse a los problemas, promoviendo hábitos de trabajo más saludables y seguros.

Principales Acciones de Prevención

El fisioterapeuta puede intervenir en diversas áreas que ayudan a prevenir lesiones laborales de forma efectiva:

– Formación en ergonomía: capacitar a los profesionales en técnicas adecuadas de movilización de residentes, uso correcto de sillas de ruedas, grúas y ayudas técnicas.
– Valoración funcional periódica: realizar evaluaciones individuales para detectar precozmente signos de sobrecarga, disminución de la movilidad o fatiga muscular.
– Programas de ejercicio terapéutico: diseñar rutinas de fortalecimiento de la musculatura lumbar, abdominal y del tren inferior, esenciales para soportar las exigencias físicas del trabajo.
– Asesoramiento en ayudas técnicas: recomendar el uso de dispositivos como arneses de transferencia, discos giratorios o camas regulables para reducir riesgos en la manipulación.
– Actuación precoz ante molestias: instaurar protocolos de atención rápida ante síntomas iniciales para evitar su agravamiento y cronificación.

Pautas Sencillas para la Prevención de Lesiones

Adoptar medidas preventivas en el día a día puede marcar una gran diferencia en la salud musculoesquelética de los trabajadores sociosanitarios. Algunas recomendaciones prácticas son:

– Mantener la espalda recta y flexionar las rodillas al levantar pesos o movilizar usuarios.
– Utilizar siempre ayudas técnicas disponibles para transferencias y cambios posturales.
– Realizar pausas activas de estiramiento y movilidad articular cada 60 minutos de trabajo continuado.
– Evitar mantener posturas forzadas o agachadas de manera prolongada.
– Realizar ejercicios de fortalecimiento lumbar y abdominal al menos dos veces por semana.
– Consultar con el fisioterapeuta ante cualquier signo de dolor persistente o molestia inusual.

Pero siempre recordar que “La mejor postura es la que menos dura”

Impacto de la Prevención en los Centros Residenciales

La implementación de programas de fisioterapia preventiva aporta múltiples beneficios tanto a los trabajadores como a las propias organizaciones:

– Reducción significativa de las bajas laborales por lesiones musculoesqueléticas.
– Menor rotación de personal, favoreciendo la estabilidad de los equipos de trabajo.
– Mayor motivación y compromiso de los profesionales con su centro.
– Mejora de la calidad asistencial y del trato hacia los residentes.
– Optimización de los recursos humanos y económicos destinados a cubrir ausencias por incapacidad.

Conclusión

La fisioterapia preventiva es una herramienta fundamental para cuidar de la salud de los profesionales sociosanitarios, reduciendo el absentismo y favoreciendo entornos laborales más seguros y humanos. Cuidar de quienes cuidan no solo es un acto de responsabilidad social, sino también una inversión estratégica que repercute directamente en la calidad de vida de los residentes.

Incorporar fisioterapeutas de forma activa en los programas de prevención de riesgos laborales de los centros sociosanitarios debe convertirse en una prioridad para construir instituciones más saludables y sostenibles.